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Por una mala educación sexual la masturbación femenina ha sido un tema más tabú que la masculina. Es un tema que no se suele compartir con amigas o la pareja. Aun así según diferentes estudios entre un 70 y un 82 por ciento de las mujeres se han masturbado hasta el orgasmo alguna vez en su vida. Algunas incluso empiezan pasados los 20 años o después de haber mantenido relaciones sexuales completas. La frecuencia de masturbación de las mujeres es variable, pero no depende del hecho de mantener relaciones con una pareja.
Deshazte de los tabús y prueba, explora e investiga con diferentes técnicas: el agua en la ducha, tus dedos, juguetes sexuales como vibradores, frutas, ... Aprende a disfrutar de tu cuerpo.
Técnicas de masturbación femenina
En la masturbación algunas mujeres prefieren tumbarse y quedarse quietas y sólo usar las manos sobre los genitales. Otras se mueven vigorosamente y acarician con sus manos los pechos y genitales. En ocasiones utilizan lubricantes para ayudar a los dedos a deslizarse e intensificar el placer.
En el caso de que te masturbes a ti misma prueba diferentes técnicas y encuentra la más apropiada para ti. Después en las relaciones de pareja comunícale a él como te gusta.
Puedes crear un buen ambiente de placer. Recrea tu imaginación. Puedes buscar un ambiente romántico y tranquilo, con música, perfumes, luz cálida o de velas y un buen vino o cava. Tal vez puedes preferir algo más fuerte y visual, romper tabús y ver una película porno o ayudarte de los servicios que ofrece Internet.
No tengas prisa, tómate todo el tiempo necesario y disfruta. Recuerda controlar tu excitación y aumentarás la intensidad del orgasmo.
A la hora de masturbar a tu pareja aquí puedes encontrar algunos consejos. Intenta descubrir las necesidades de tu pareja. Pídele que te guíe con su mano y que te enseñe aquello que le gusta. No te centres sólo en los genitales, otras partes interesantes son los senos y el ombligo. Estimula el clítoris de tu pareja variando el ritmo y mediante pequeñas presiones. Los labios menores y la entrada a la vagina también son muy sensibles al tacto. Acaricia la vagina con la mano e introduce uno o dos dedos en el interior de la vagina (recuerda mantener una buena higiene en tus manos).
El clítoris es el punto más placentero de la mujer. Su estímulo provoca el orgasmo. Busca tu/su forma preferida de estimulación. Puedes realizar movimientos giratorios o dar suaves golpecitos con los dedos. Algunas mujeres prefieren una estimulación directa, mientras que otras prefieren acariciar los laterales. En la vagina explora los pliegues, prestando atención a la sensibilidad de los labios menores. Investiga otros puntos erógenos como los pechos, el vientre, ...
La introducción de los dedos en el interior de la vagina ayuda a localizar los puntos erógenos que se encuentran en el interior de esta. Es una buena forma de conocer tu cuerpo y disfrutar. Existen varios puntos sensibles que puedes aprender a estimular. Puedes visitar las noticias punto G , punto A, punto K y punto U.
Algunas ideas a la hora de masturbarte:
1.- Separa las bien las piernas, date unas palmaditas y fricciona ligeramente el área vaginal. Según vaya aumentando la excitación acaricia rítmicamente el clítoris con tus dedos hacia arriba (observa la fotografía). Con la otra mano puedes estimular otras zonas erógenas como los pechos. Aumenta el ritmo hasta alcanzar el clímax.  
Otras variaciones de esta técnica:
- Mueve los dedos de forma circular sobre la parte superior del clítoris.
- Estimula y frota la zona alrededor del clítoris.
- Tira hacia atrás los labios de la vulva para que haya tensión sobre la región del clítoris. Frota y golpealo ligeramente. 
2.- Ponte de espaldas y sitúa tus piernas bien juntas. Con una mano tira hacia arriba tus genitales y con la otra mano estimula el clítoris. Utiliza un movimiento circular, primero muy despacio y con poca presión. Según aumenta la excitación actúa más rápido y aumentando la presión. Desacelera si quieres controlar tu excitación para culminar con un orgasmo más placentero.
3- Con las sábanas, pijama o ropa interior haz un bulto del tamaño del puño. Acuéstate con clítoris encima de él. Mueve las caderas de forma circular hasta llegar al orgasmo.
4.- Comienza con alguna de las técnicas anteriores para alcanzar un cierto grado de excitación y lubricación de la vagina. Con las piernas abiertas y relajadas introduce un dedo y muérelo de dentro a fuera, puedes acompañar este movimiento con otro circular como si estuvieses atornillando. Si lo deseas con la otra mano puedes estimular el clítoris o los senos. Con una única mano puedes poner la palma sobre el clítoris e insertar los dedos en la vagina y masajear suavemente. Puedes aumentar el número de dedos a introducir a dos o tres.
5.- Tumbada boca arriba introduce un dedo en la vagina tal y como hemos indicado en las técnicas anteriores, sitúa el pulgar en contacto con el clítoris. Con la otra mano puedes acariciarte los senos. Empuja el cuerpo arriba y abajo con ayuda de los pies, acompañando la introducción del dedo en la vagina y la estimulación del clítoris. Al principio mantén las piernas abiertas y al sentir que llega el orgasmo cierralas y nota las contracciones.
6.- Tiéndete boca a bajo en la cama. Acaricia los labios menores y luego pasa al clítoris con un movimiento circular. Inserta un dedo en tu vagina. Con la otra mano puedes acariciarte los senos. Mueve tus caderas para que tu dedo entre y salga de tu vagina. Al principio mantén las piernas abiertas y al sentir que llega el orgasmo cierralas y nota las contracciones.
7.- Primero estimula el área púbica con alguna de la técnicas anteriores. Cuando te excites pasa con la otra mano a tu ano. Primero tócalo con movimientos circulares o arriba y abajo. Después prueba a insertar un dedo.
8.- Puedes masturbarte frotando los muslos entre sí. Frota rítmicamente, realizando una ligera presión sobre el clítoris. La presión lleva poco a poco al clímax. Puedes hacerlo desnuda o vestida, sobre la cama o sentada (en la oficina, el autobús, ...)
En el baño
Si compartes tu casa con otras personas puedes aprovechar la intimidad que te proporciona el baño. Además de las técnicas anteriores puedes practicar otras nuevas o combinarlas:
1.- Túmbate en la bañera y sitúa un chorro de agua sobre la vagina, monte de Venus y clítoris. Realiza cambios de presión y de temperatura del agua.
2.- Por el cabezal de la ducha deja salir un chorro estable de agua a una temperatura ligeramente caliente para mayor estimulación. Abre los labios de la vagina y expón el clítoris al chorro de agua. Puedes mover las caderas para prolongar el placer. Aumenta la presión del agua a medida que aumenta la excitación.
Objetos sexuales
A muchas mujeres les da mucho placer la introducción de objetos en la vagina o ano. El objeto debe de ser suave, no excesivamente rígido y poder limpiarse bien antes de su utilización. Si es posible se puede cubrir con un preservativo y lubricarlo adecuadamente. Los objetos utilizados son muy variados: juguetes sexuales como consoladores o vibradores, frutas y verduras con forma de pene, pequeñas botellas de plástico, rollos de ropa, etc. 
Algunas ideas:
- Puedes montarte tu propio vibrador casero coloca una toalla húmeda sobre un cepillo de dientes eléctrico o utilizando el costado de tu depiladora eléctrica.
- Sitúa tu vibrador en marcha sobre la cama. Abre tus piernas y túmbate de cara a bajo sobre él.
- Sitúate en la cama de rodillas y baja la cabeza hasta la almohada. Introduce un vibrador en tu vagina o trasero.
- Sitúa una toalla entre tus piernas. Oprime mucho las piernas o crúzalas una alrededor de la otra. Desliza la toalla contra el clítoris rítmicamente.
- Sitúa el borde de una toalla entre las piernas y ponte en la cama boca a bajo. Sin utilizar las manos y con movimientos de cadera y piernas frota la toalla sobre tu vulva, especialmente sobre el clítoris.
video
A continuación te mostramos un video para que puedas ver paso a paso como llevar a cabo la masturbación. Este video te lo ofrecemos completamente gratuito.
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